miércoles, 26 de marzo de 2014

Doce cuentos peregrinos (VIII): Diecisiete ingleses envenenados


Prudencia Linero es una cristiana devota. Su marido —el único amor de su vida— enferma de joven y está treinta años en el lecho. Sus hijos se casan y la dejan sola. Se hace franciscana y no sale de casa. Decide salir por primera vez de Colombia para emprender un viaje a Roma para visitar al Papa.

La historia entera es la desilusión de una cristiana y el desmoronamiento del ideal que tiene de Europa y de los religiosos y del Vaticano. Es una constatación de la enorme diferencia entre la teoría y la práctica. Aún así, y con resignación cristiana, como caracteriza a los franciscanos, la feligresa sigue creyendo, rezando y aguantando; autoinculpándose muchas veces y preocupándose siempre por los demás y evitando de mostrar su pena llorando a la gente.

Hay un fantástico resumen de la decadencia de la sociedad que percibe Prudencia Linero cuando está acabando de comer en la fonda:

            Gente que lleva poca roba (inmoralidad)
            Parejas que se besan (Perversión sexual, sexo prematrional)
            Hombres jugando a los dados (Lujuria)
            Vino sin color (falta de Cristo)
           
En este relato se hace evidente la sutileza de García Márquez a la hora de mostrarnos lo que piensa el personaje principal y lo que realmente pasa. Los europeos latinos son —contrastando con los latinoamericanos— descritos como personas un tanto irresponsables pero que saben vivir la vida, y encima de todo muy egoístas y hasta un poco cretinos.

lunes, 24 de marzo de 2014

Doce cuentos peregrinos ((VII): María dos Prazeres


María dos Prazeres ,como su nombre parece indicar, es una vieja prostituta de setenta y seis años que vive en Barcelona. Haciendo caso de un sueño prepara todo lo relativo a la muerte: repartición de bienes, tumba, acostumbra al perro a visitar su futura tumba cada domingo para no “estar sola”. A pesar de los aciagos augurios sobrepasa al otoño. Retirada de todo en su piso, los contactos con el conde de Cardona son su único contacto con el pasado reciente. El conde la visita el último viernes de cada mes para cenar con ella y hacer el amor con ella. María dos Prazeres no tiene mucho en común con él, sin embargo él le da consejos sobre como administrar sus ahorros y que hacer para que no se note que algunos objetos de su piso son comprados muy baratos porque fueron robados de las viviendas y fincas de muchos republicanos que se tuvieron que exiliar. No hasta en un encontrazo por motivos políticos que rompen “la tradición”. 

El tiempo sigue pasando sin ninguna novedad pero ella percibe signos que le confirman que su muerte está al caer y empieza a complacerle que la traten como a una mujer mayor. En una de sus múltiples visitas al cementerio de Montjuïc cae un aguacero a la vuelta y es recogida por un joven que conduce un coche espectacular. María dos Prazeres que no va especialmente bien arreglada como de costumbre se siente repasada durante el trayecto. Cuando llegan el joven le insinua de subir con ella, ella se adelanta y entiende el verdadero significado que tenía su sueño.


El tema esencial del cuento es el amor que aparece en la edad tardía. María dos Prazeres, vendida por su familia y abusada por un capitán de barco en el viaje a Barcelona, una mujer que a lo largo de su vida se ha acostado con tantos hombres, siente por primera vez que un hombre se interesa por ella, que la quiere poseer sin comprarla, que la desea. No era la muerte lo que predecía su sueño, sino ese momento, el momento que llega y sabemos que ese es el momento de nuestra vida y nuestra razón de existir.
 

miércoles, 19 de marzo de 2014

Doce cuentos peregrinos (VI): Espantos de agosto



Este es un cuento muy breve y quizás el más creíble de todos los del libro.

Gabriel García Márquez, junto con su mujer y sus dos hijos pequeños visitan a Miguel Otero Silva en el castillo que el escritor venezolano se ha comprado. En el pueblo buscando el castillo una pastora de gansos les ha advertido del peligro del castillo: merodea un fantasma. El anfitrión les enseña el castillo y les explica la leyenda de Ludovico, antiguo señor de las tierras que mandó construir el castillo y que —dice la leyenda— mató a su amante y se mató en un ataque de locura. Les enseña también el segundo piso, donde la habitación que fuera de Ludovico sigue intacta. Se quedan a comer y ante las insistencias de los hijos, el matrimonio se queda a dormir en el primer piso. En el piso contiguo duermen los niños. Cuando el escritor se despierta por la mañana, se da cuenta de que su mujer y él están durmiendo en la habitación y en la cama que fueran de Ludovico.



El final es un poco inquietante pero no nos deja la sensación de espanto de las típicas historias de fantasmas que el autor ridiculiza de esta forma genial. Es un toque de humor, de los muchos que va dejando como destellos a lo largo del libro.

martes, 18 de marzo de 2014

Doce cuentos peregrinos (V): Sólo vine a hablar por teléfono




El resumen de este cuento sería fácil: un cúmulo de mala suerte y despropósitos destrozan la vida de una mujer y de su amante, una relación feliz. El relato es de principio a fin trístisimo, de los que le deja a uno desolado. 

El cuento es cruel y esperpéntico, la intención de hacer una llamada le lleva a una mujer a estar encerrada en un manicomio, a perder a su pareja y a terminar con la vida feliz que llevaba.

 

Para acabar, señalar que a pesar que el cuento es narrado en tercera persona, hay algunos breves momentos en los que es García Márquez quien nos narra, para explicarnos como sabe la historia y es a través de los compañeros del bar Marítim de Cadaqués. Sabiendo esto es posible pensar que la historia haya podido ser adornada con algunos detalles exagerados o se trate de una leyenda urbana.

domingo, 16 de marzo de 2014

Doce cuentos peregrinos (IV): Me alquilo para soñar


Estando García Márquez en La Habana un golpe de mar se lleva la vida de una mujer estacionada en un vehículo. El detalle de un anillo con forma de serpiente y ojos de esmeraldas le hace recordar un episodio del pasado. Al final descubre que la víctima era la misma persona que conoció años atrás, una mujer de origen colombiano que vivía en Viena y que le aconsejó que se fuera de allí y no volviera en cinco años. 

“Frau Frida” se dedicaba a interpretar los sueños de los demás y los suyos para, en teoría, ayudar a mejorar su situación. La realidad es que se acaba aprovechando de un matrimonio y de sus hijos que le confiaron sus sueños quedándose con sus propiedades una vez muerto el hombre. García Márquez vuelve a verla a Barcelona en la visita de Pablo Neruda. Resulta irónico que después del único sueño que acierta diga que “a veces se nos cuela uno que no tiene nada que ver con la vida real”. El autor colombiano juega en este percance con Borges y los sueños dentro de los sueños, como elemento para hacer dudar al lector donde se acaba la realidad y empieza la ficción. Más irónico resulta que acostumbrada a soñar, en teoría, e interpretar los sueños de los demás, la soñadora no pudiera interpretar los suyos para salvarse de una muerte tan esperpéntica

sábado, 15 de marzo de 2014

Doce cuentos peregrinos (III): El avión de la bella durmiente


En este breve cuento, García Márquez debe tomar un vuelo hacia Nueva York en el aeropuerto Charles de Gaulle de París. Cuando está en la cola para registrarse para el vuelo ve a una mujer bellísima que lo deja embobado, atolondrado.

Con dos anécdotas el autor hace saber lo que piensa respecto al amor y constata las supersticiones de la mayoría de la gente americana con los números, los sueños y el horóscopo, elementos muy presentes en los doce cuentos.
  
Es especialmente significativa la metáfora de la búsqueda del amor que hay encerrado en este cuento: te pasas la vida buscando al amor de tu vida, a “tu bella”, y en el momento y el sitio que menos te lo esperas la encuentras. Entonces disfrutas como nunca de esos momentos, por inocentes que sean y que para ella no significan mucho. Es un momento, un instante mágico. Y muchas veces por falta de valor, no lo aprovechamos. 

La historia de la bella es la típica historia del amor de nuestra vida que viene y se va sin avisar y nos deja un recuerdo para siempre.

viernes, 14 de marzo de 2014

Doce cuentos peregrinos (II): La santa



2. La santa



De vuelta a Roma, García Márquez se encuentra a Margarito Duarte, colombiano con el que compartió posada y buenos momentos veintidós años atrás. Margarito Duarte fue a Roma a luchar por la santificación de su hija. Por un traslado del cementerio, descubre la incorruptibilidad de su cuerpo. El pueblo reúne fondos para financiar su viaje. En Roma y, a pesar de sus esfuerzos, el colombiano es envíado de un lado a otro sin resultado, hace trámites inútiles y tiene mala suerte también, como cuando parece que está a punto de tener una audiencia y el Papa se muere, el segundo en un mes.

Este cuento a parte de ser una crítica a la burocracia, en este caso de los temas del Vaticano, es una constatación del paso inexorable del tiempo que no perdona a nada ni a nadie. Cuando el autor vuelve a la capital italiana, se encuentra una Roma irreconocible, más urbanizada, deshumanizada y donde ya no conoce a nadie, ni nadie sabe nada de la Roma de antaño. La evocación de las cuatro horas de café y de su conversación sobre los tiempos pasados, solo vivos en sus recuerdos, me produce una sensación de tristeza y pesimismo, un poco grotesca. La figura de Margarito Duarte se podría entender como el inútil no defallir de muchos y el mantener la esperanza cuando ya se ve que no se va a llegar a ninguna parte: un santo en vida.


jueves, 13 de marzo de 2014

Doce cuentos peregrinos (I): Buen viaje, señor presidente


Voy a empezar con el realismo mágico, voy a ir comentando las sensaciones que me han suscitado la lectura de Doce cuentos peregrinos, del gran Gabriel García Márquez, intentando no desvelar en ningún caso el final de los mismos.


En este primer cuento, el presidente derrocado de un país caribeño pasa sus últimos días en Ginebra (Suiza). El viejo mandatario llevaba una vida miserable, privándose de sus caprichos como el café, y deambula por la ciudad. El pesimismo impera en su vida y por una serie de señales cree que su fin está cerca. Los médicos le dicen que está mal pero no le saben decir de que ni donde se encuentra.

A lo largo de todo el libro se ve como los latinoamericanos hacen mucho más caso a todo lo premonitorio: forma de los restos del café, sueños o signos del horóscopo que a los hechos racionales. Es una contraposición clara a la aburrida rígidez lógica de los europeos.

martes, 11 de marzo de 2014

¿Nihilismo o trascendencia? Una reflexión previa

Antes de empezar a hacer ninguna entrada referente a mis lecturas me gustaría compartir este pesar. Quizás sean problemas del primer mundo, de los que tenemos la gente que tenemos tiempo para plantearnos estas cuestiones. ¿Qué es importante? Cuánto más leo sobre infinidad de temas interesantes, libros reveladores, más me maravillo sobre el ser humano, pero al fin y al cabo siempre aparece la pregunta: ¿Y qué?

En nuestra vida tenemos un vaivén de sensaciones: pasamos del todo a la nada y viceversa. El hecho de poder leer y ampliar horizontes, puntos de vista, opiniones, no resuelve este dilema, pero que duda cabe que nos alivia y nos ayuda a disfrutar del viaje hacía el destino compartido e ineludible.


martes, 4 de marzo de 2014

Presentación



¡Bienvenidos a mi blog!

Me llamo Enrique y por razones personales tengo la gran suerte de viajar entre Europa y América: entre dos orillas. Entre otras muchas aficiones tengo la lectura. Al tener mucho tiempo libre y viajar a menudo: en tren, autobús, avión...para poder llegar al destino pertinente, suelo acompañarme con buenos amigos: los libros.

Voy a comentar en estas líneas los libros que vaya leyendo. Me gustaría contar con vuestras opiniones. Y empezar a pasar páginas, en el sentido literal del término.