jueves, 13 de marzo de 2014
Doce cuentos peregrinos (I): Buen viaje, señor presidente
Voy a empezar con el realismo mágico, voy a ir comentando las sensaciones que me han suscitado la lectura de Doce cuentos peregrinos, del gran Gabriel García Márquez, intentando no desvelar en ningún caso el final de los mismos.
En este primer cuento, el presidente derrocado de un país caribeño pasa sus últimos días en Ginebra (Suiza). El viejo mandatario llevaba una vida miserable, privándose de sus caprichos como el café, y deambula por la ciudad. El pesimismo impera en su vida y por una serie de señales cree que su fin está cerca. Los médicos le dicen que está mal pero no le saben decir de que ni donde se encuentra.
A lo largo de todo el libro se ve como los latinoamericanos hacen mucho más caso a todo lo premonitorio: forma de los restos del café, sueños o signos del horóscopo que a los hechos racionales. Es una contraposición clara a la aburrida rígidez lógica de los europeos.
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