lunes, 24 de marzo de 2014

Doce cuentos peregrinos ((VII): María dos Prazeres


María dos Prazeres ,como su nombre parece indicar, es una vieja prostituta de setenta y seis años que vive en Barcelona. Haciendo caso de un sueño prepara todo lo relativo a la muerte: repartición de bienes, tumba, acostumbra al perro a visitar su futura tumba cada domingo para no “estar sola”. A pesar de los aciagos augurios sobrepasa al otoño. Retirada de todo en su piso, los contactos con el conde de Cardona son su único contacto con el pasado reciente. El conde la visita el último viernes de cada mes para cenar con ella y hacer el amor con ella. María dos Prazeres no tiene mucho en común con él, sin embargo él le da consejos sobre como administrar sus ahorros y que hacer para que no se note que algunos objetos de su piso son comprados muy baratos porque fueron robados de las viviendas y fincas de muchos republicanos que se tuvieron que exiliar. No hasta en un encontrazo por motivos políticos que rompen “la tradición”. 

El tiempo sigue pasando sin ninguna novedad pero ella percibe signos que le confirman que su muerte está al caer y empieza a complacerle que la traten como a una mujer mayor. En una de sus múltiples visitas al cementerio de Montjuïc cae un aguacero a la vuelta y es recogida por un joven que conduce un coche espectacular. María dos Prazeres que no va especialmente bien arreglada como de costumbre se siente repasada durante el trayecto. Cuando llegan el joven le insinua de subir con ella, ella se adelanta y entiende el verdadero significado que tenía su sueño.


El tema esencial del cuento es el amor que aparece en la edad tardía. María dos Prazeres, vendida por su familia y abusada por un capitán de barco en el viaje a Barcelona, una mujer que a lo largo de su vida se ha acostado con tantos hombres, siente por primera vez que un hombre se interesa por ella, que la quiere poseer sin comprarla, que la desea. No era la muerte lo que predecía su sueño, sino ese momento, el momento que llega y sabemos que ese es el momento de nuestra vida y nuestra razón de existir.
 

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